Que ‘El País Semanal’ dedicara, en 1976, su primera portada a las españolas que abortaban clandestinamente en Londres es la constatación de que el periódico nació con la intención de escuchar el clamor de la calle. El emperador romano invitaba a valorar aquello que ya forma parte de la vida sin dejarse dominar por el miedo a perderlo.