La llama de las protestas estudiantiles prendió en gran parte en el departamento de Seine-Saint Denis, la provincia más pobre del país, la que tiene más inmigrantes y más jóvenes con la sensación de haber extraviado el futuro. - Nos vigilas el coche, ¿eh?, le lanza a uno de los dos tipos que controlan el trasiego en los bajos del edificio de enfrente a cambio de un par de dosis.