Nuevas grabaciones de jóvenes cachalotes golpeándose entre sí ayudan a explicar cómo su enorme cabeza puede soportar embestidas de una fuerza extraordinaria. Varios cachalotes jóvenes han sido grabados golpeándose con la cabeza en aguas próximas a las islas Baleares y las Azores. Las imágenes fueron captadas por Alec Burslem, ecofisiólogo de la Universidad de Hawái, que observó este comportamiento entre distintos ejemplares y pudo medir la fuerza de uno de los choques.