Los chicos aprenden a comunicarse, expresar sus emociones y relacionarse con los demás al observar las conductas cotidianas de los adultos.Por qué los gestos, las reacciones y hasta las disculpas de los padres pueden influir en el desarrollo infantil. Un chico que finge hablar por teléfono como su mamá copia la forma de sentarse de su papá o repite una frase que escucha todos los días parece estar jugando.