El índice bursátil cierra con una caída del 5,5% arrastrado por la violenta caída de los fabricantes de chips mientras los inversores temen una ralentización del gasto en tecnología. Las autoridades pertinentes y los organismos locales siguen de cerca la evolución de los acontecimientos mientras se implementan las medidas correspondientes. Se esperan nuevas actualizaciones oficiales tras una revisión detallada.