El expresidente estadounidense pronunció la frase durante un discurso ante el Comité Nacional Republicano en enero de 1958.Llegó a ser el comandante supremo de las fuerzas aliadas en Europa y tuvo un papel central en la planificación del Día D. Eisenhower pronunció una de sus frases más recordadas el 31 de enero de 1958 durante un discurso ante el Comité Nacional Republicano de Estados Unidos.