Christa Pike, de 50 años, sobrevivió a dos dosis de pentobarbital en la prisión Riverbend de Nashville el 30 de septiembre.Un mes después, la reclusa habló por primera vez del dolor físico y mental constante que atraviesa y lo que recuerda de aquella noche. Christa Pike entró a la cámara de ejecución de la Institución de Máxima Seguridad de Riverbend Tennessee convencida de que esa noche sería la última.